sábado, 30 de junio de 2012


Es agradable ver que otras personas son felices, quizás con pequeños detalles, quizás por cosas insignificantes para el resto, o que algunos podrían considerar logros frívolos y superficiales, pero de todas maneras, al menos, son felices.
No soy feliz.
No puedo recordar la última vez que lo fui, que fui, realmente feliz.
Tengo uno de esos momentos, en donde pienso que ya no hay nada que perder, que simplemente debería sumergirme en las posibilidades, en las no posibilidades, en la vida y no vida.
Muchas personas dirían, y si no eres feliz, ¿Por qué no cambias? ¿Por qué no haces algo para solucionarlo? El sentido de todo es que seas feliz, no hay que perder el tiempo cuando no eres feliz…
Y claro que veo su punto, el asunto es… ¿Qué?
He procurado intentar al menos no pensar igual que el resto, a veces lo hago, y otras veces me voy marginando solo de todo el show que todos llaman realidad.
Muchas de las personas que están en aquella realidad de la que reniego, probablemente son más felices que yo, con asuntos tan trascendentes como un reality show.
Ellos siempre están acompañados, se quieren, se comprenden, pelean, pero son felices.
No es la misma felicidad que yo pretendo, pero ellos son felices, con bendas en los ojos, los oídos ocupados y sordos, pero son felices
¿Debería volver?
No es que tenga tan claro a qué lado pertenezco, de hecho, no lo sé, tal vez soy lo mismo… pero más engreído, creyéndose diferente, lo cual sería lamentable. Cada cierto tiempo me reafirmo o repruebo mis acciones y últimamente reconozco que busco exactamente no pensar, quizás de manera menos convencional, pero lo hago, de todas maneras. Ellos usan la televisión, su trabajo, sus películas de grandes presupuestos y su música industrializada yo uso las drogas, el alcohol, la música, a veces leo, otras veces escucho.
Es como lo mismo… ¿no?
No soy tan diferente a todos, quizás menos de lo que creo, lo que si se, es que lamentablemente no me puedo adaptar. No pertenezco a los desadaptados, pero tampoco a la masa, es como si tuviera un mundo, que solamente yo comprendiera…
Es tiempo de tirarse al vacío.

domingo, 3 de junio de 2012

Buenos dias


¿Seré yo también una de las personas que busca desesperadamente la aprobación de los demás?
Solo me acaba de suceder ahora, con alguien a quien reconozco que no adoro con tanto entusiasmo, pero que frecuentemente elogio alguno de sus trabajos.
Para que quieren saber las personas si me gusto eso, si disfrute aquello que hicieron, si comparto su visión, si lo apruebo o no, ¿De que te sirve? Saber la opinión de otras personas, me refiero, ¿Es algo para mejorar en lo que haces? ¿O es meramente un alimento para un escondido ego? 
Somos tan infantiles aun que necesitamos que alguien nos diga "buen chico" de vez en cuando... Si, creo que aun soy una de esas personas.

No suelo escribir, no soy un escritor en el sentido estricto,no planeo serlo, y menos, un pseudo poeta que , a veces, fuerza sus creaciones para que queden estéticamente bellas. No se escribir tampoco, y posiblemente tenga muchas faltas de ortografía porque, siendo sinceros, es lo que menos me importa del mundo, aprenderme aquellas reglas a las que muchos están apegados y se alarman al ver una baca con b larga. No es un asunto de ignorancia, es un asunto de desicion y desapego a las normas que yo nunca tuve posibilidad de elegir si hacerlas mías o no.

Ahora no tengo claro quien soy en verdad, una pequeña dosis de realidad hace ver como los conceptos sobre uno mismo caen inevitablemente hasta romperse. 
¿Esto es malo? 
yo digo que no.
La autodefinicion es totalmente contraria a la evolución, si te autodefines, no te das la posibilidad de fluir, no hay posibilidad de cambios, y si no hay cambios, no hay nada real, no eres nada, no existes, eres tan solo una cosa, un objeto, pero en ningún momento algo vivo.

Creo que hay que tener crisis mucho mas seguido.

by the way, creo que atravesé hacia el otro lado, y si, el pasto es mas verde.


domingo, 13 de noviembre de 2011

Anti-todo

No hay mucho que decir. Veo la escena, cierro los ojos, vuelvo a abrirlos, y es lo mismo. Nada ha cambiado. Tan solo he cambiado yo. El sonido es ensordecedor, veo las caras de aquellos muchachos ( lo digo como si yo fuera viejo, ha!) , veo sus caras con ira, odio acumulado y frustración con ellos mismos y su entorno. Trato de entender sus palabras de inconformidad, contra el “sistema” que ellos mismos alimentan inconsecuentemente y probablemente, sin tomar mayor atención a eso, sin darse cuenta…
Me veo a mí mismo, y veo hacia atrás, tiempo no muy lejano, en donde me solía acoplar a ellos, mezclarme entre ellos y dispuesto a jugar ese jueguito de golpear y recibir, dispuesto a gritar y criticar todo, el gobierno, la podrida sociedad, y a cualquier ser que, según mi criterio, sus actos fueran dignos de ser repudiados.
¿Entonces, que paso?
Veo la escena, cierro los ojos, vuelvo a abrirlos, y es lo mismo. Nada ha cambiado. Pero ya no me hace sentido todo eso, ni sus ropas, ni sus gritos, ni su actitud. Debo reconocer que sigo escuchando cierto tipo de canciones que guardan algunas coincidencias con lo que siento y pienso, pero ni por esa razón me convierte en uno de ellos, nunca fui uno de ellos y jamás lo seré, me parece un tanto ridículo refugiarse en la rebeldía y usar un uniforme para ser diferente, estar en las calles pidiendo monea’ para seguir carreteando. Gran solución para la sociedad, perder capacidad de hacerte cargo de ti mismo, haciendo responsable al resto.
El sistema los absorbió hace rato, todo su movimiento, ahora solo juegan a ser alguien que no son.
Yo seguiré viendo como todos juegan, solo veré por la ventana. Salud.

viernes, 11 de noviembre de 2011

Amor

Ni siquiera has llegado y ya estoy  intentando esconderme, alegando tener planes importantes, cosas que hacer, compromisos con amigos… y no puedes venir conmigo ahora, tal vez para la próxima...
Pero no habrá próxima, porque la verdad no estoy listo para verte ahora.
No estoy listo para tenerte ahora, ni para que me tengas, acabo de dejarte ir hace un tiempo, la cantidad de tiempo es irrelevante, pero aun… aun no estoy listo para volver a recibir todo esto ahora, y la verdad, no creo que tampoco quieras dármelo en este momento, si apareces, será solo para que pueda apreciarte por fuera, mirar, pero sin tocar.
Curiosa cosa conocerte, tan solo una caricia al alma y ya quise aferrarme a ti, no soltarte jamás,  desconociendo que no te quedarías todo el tiempo, y así fue… te escapaste de mis manos, por más que quise atraparte, te fuiste, tal como uno quiere mantener en cautiverio una paloma, que por naturaleza, es libre.
Eres libre, y no supe comprenderlo, por eso te fuiste.
Y ahora solo intento escapar de tu presencia.
¿Hasta cuándo poder escapar? No lo sé, estoy totalmente consciente y alerta, de que no será la última vez que nos topemos, que me buscaras nuevamente, tal vez muchas, para volver a irte, y espero atento, al momento en donde tu libertad y la mía se junten.
Hasta la próxima, estimado Amor.

jueves, 10 de noviembre de 2011

Nadie necesita este titulo...

Estoy en el punto de partida.
¿O es el de término?
De todas maneras, no tiene mayor importancia, es lo mismo, una y otra vez. Te caes, te paras, subes, subes, subes, y súbitamente y sin previo aviso, caes. De ahí la poca relevancia a si es un inicio o un final, tal vez es un poco de ambos.
La música y los cigarros van uno tras otro, casi unidos. ¿Mi cabeza? no sé dónde dejarla ahora, trata de ser uno más entre la música y cigarros, pero ahora no puedo mezclarme, solo puedo observar todo desde afuera, solo puedo ser un espectador, solo me queda esperar.
Esperar a que algo impresionante pase afuera, que  caiga un meteorito, que se estrelle un auto, o que tan solo se borre la nube aquella, si, esa que me sigue por ahora.
Esperando que algo impresionante pase afuera, para que algo impresionante pase adentro…
No estoy buscando nada, o eso intento, no buscar nada, solo ser, solo estar, tal vez así dejaría de esperar realmente, y que el cambio salga desde adentro.
He sido tantas personas que no se cual soy yo, ¿Cuál es el estado natural?, hay respuestas que sé que pueden saltar a la vista, saltar al corazón, pero que simplemente no comprendo, no ahora… estoy en estado con baja energía, y no hay nada que pueda saber, no estoy seguro de nada, de absolutamente nada, todo puede ser… tanto como todo puede no ser.
Solo estoy esperando, esperando no esperar más.